Los fondos documentales del Servicio de Casas Baratas y Económicas conservados en el Archivo Central del Ministerio de Trabajo y Economía Social, posibilitan dibujar una radiografía del papel jugado por este Departamento y sus sucesivos órganos en la planificación urbanística orientada al acceso a una vivienda digna y asequible. El Servicio de Casas Baratas y Económicas nació en 1922, dependiendo de la Dirección General de Trabajo. A partir de 1931 sus competencias se integraron en el Servicio de Acción Social, así como en el Patronato de Política Social Inmobiliaria. En 1938 se extingue siendo reemplazado por la Junta Administradora Nacional de Casas Baratas, para el siguiente año con la creación del Instituto Nacional de la Vivienda dicho organismo asumiera todas las funciones y competencias en lo relativo al “Régimen anterior de las casas baratas y económicas y de la Política Social Inmobiliaria”.
Volviendo a 1925 pero con la vista puesta en nuestro presente histórico, no deja de sorprender las notorias similitudes entre la actual situación del mercado de la vivienda y lo que acontecía, principal, aunque no únicamente en Madrid, hace casi un siglo. El informe no se limita a describir su presente sino que mira para atrás en busca de la raíz de los citados problemas; deteniéndose en cuestiones tan determinantes como el papel del Estado y las sociedades constructoras, la emigración, la crisis del carbón o el denominado exceso de jornaleros, el relevante factor del valor del suelo y la precaria red de transportes, la correlación entre las huelgas obreras y el ritmo de construcción, el preocupante precio de los alquileres con claras resonancias moralistas (“y de [las] reducidísimas dimensiones [de las habitaciones], que obligan a la promiscuidad de sexos y constituyen la negación de todo precepto de higiene”), pasando por el crucial problema de los cuartos desalquilados en Madrid; con especial atención, por ejemplo, a lo que acontecía en el Distrito del Hospicio, el Distrito de Chamberí o en el barrio de Buenavista, para finalmente detenerse en el origen y necesidad de las casas baratas. El lenguaje, la concepción de la sociedad, así como la visión sobre las interrelaciones humanas son propias de su tiempo histórico: la dictadura militar de Primo de Rivera entre el final del Directorio militar y el inicio del Directorio civil.